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¿Es realmente útil una Azafata de Feria?

By 31 enero, 2018 No Comments
azafata de feria

Son muchos los que al asistir a una feria les surgen dudas a la hora de contratar un servicio de azafata de feria. No tenemos claro si es realmente necesario. Muchas veces lo vemos como una imagen y punto. Parece un gasto innecesario. Pero en realidad una azafata puede aportar mucho en una feria.

En primer lugar es la imagen de tu empresa. Una imagen cuidada, una persona educada y sonriente hace que el cliente empatice y quiera quedarse en nuestro stand, se fije en él. Primer objetivo cumplido.

Dependiendo de si estamos enfocados a clientes o al público en general, nuestra estrategia puede ser diferente. En una relación más empresarial, la azafata actúa como una recepcionista. Se encarga de filtrar las visitas y dirigirlas hacia las personas adecuadas. El cliente busca un trato profesional, y por mucho que estemos en una feria, agradece un trato correcto. La azafata logrará que se sienta bien atendido. Acompañándole, ofreciéndole algo de beber o entregándole información mientras espera a que un comercial quede libre…

Cuando la feria se abre al público, la cosa cambia. Buscamos que la azafata capte la atención del mayor número de personas y que gestione situaciones incómodas o de conflicto en un momento dado. Normalmente en las ferias, por ejemplo en IFEMA, la afluencia de público es tal, que si no sabemos gestionarlo bien, podemos ofrecer una imagen contraria a lo buscado. Una azafata sabe cómo captar esa atención; busca el contacto con el público, les saluda, se acerca, informa, entrega regalos… un servicio que deja a los comerciales tiempo para dedicar a su principal objetivo: generar negocio.

Las azafatas de feria bilingües son muy necesarias en ferias internacionales. IFEMA acoge anualmente cerca de 80 certámenes que ocupan una posición muy relevante en los calendarios feriales internacionales. Si queremos ofrecer nuestros servicios o productos al extranjero es necesario que todo el personal sea bilingüe en inglés o el idioma en cuestión. Se pueden perder muchas oportunidades de negocio por no ser capaz de atender en otro idioma.

En cuanto al stand, es nuestro escaparte y nos representa. Por ello hay que darle la importancia que se merece. Una azafata de feria aporta mucho en este sentido. A primera hora colocará el material, a lo largo del día se asegurará que está todo ordenado, repondrá lo que se acabe, cuidará el stand cuando el personal se va a comer y se asegurará que no se quede desatendido. Al finalizar la jornada, recogerá y guardará todo para que el servicio de limpieza pueda trabajar correctamente y al día siguiente esté todo a punto.

En definitiva, una azafata de feria colabora en los objetivos de feria. Un valor seguro que aporta confianza y profesionalidad.

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